Cuando es inminente la llegada del último semestre de estudio para los participantes del Programa de Formación de Grado
(Estudios Jurídicos) de la Aldea Universitaria
"Gran Mariscal de Ayacucho", resulta obligante para quien suscribe estas líneas, recordarles el grado de compromiso que tienen, no sólo para con ustedes, en primer lugar; sus familiares, allegados y demás entorno social y familiar, sino, el sagrado compromiso que tienen con sus respectivas comunidades
(entiéndase: el soberano), y con mayor profundidad con la
REVOLUCIÓN BOLIVARIANA.
En estos momentos, en que el Movimiento Bolivariano sufre los embate de lo más rancio de la representación de la derecha y ultraderecha venezolana, mediante el feroz ataque de sus apátridas ejercitos (los medios de comunicación social), no deben olvidar, que la misma artillería será enfilada contra ustedes, tan pronto hayan recibido su anciado grado.
Y es que, en su afán de dañar la imagen de nuestro Comandante Presidente HUGO RAFAEL CHÁVEZ FRÍAS, poco les importará a estos señores, que se dicen amantes y defensores de las libertades y de Venezuela, acabar con vuestras ilusiones y auto-estima, al degradarlos intelectualmente.
Asuman con hidalguía que emergieron de la exclusión social, pero enfrenten con estoicismo la gran batalla que se les avecina, y no permitan que sean llevados a posteriori al salvaje oscurantismo de la exclusión intelectual.
En esta justa emancipadora, que comenzó hace casi dos centurias, nos encontramos al igual que nuestro inmortal Libertador SIMÓN BOLÍVAR, luchando por solidificar nuestra independencia, no la política, esa nos la dejó nuestro Padre; sino la de las ideas, la de la SOBERANÍA.
Esa SOBERANÍA que comienza por el intelecto, por el estudio, por el conocimiento, por el saberse seres humanos, y visualizar a sus hermanos como iguales; con ese conocimiento que les dará las herramientas necesarias para afrontar la realidad histórica-jurídica-social que les hace un llamado a gritos, para convertirlos en verdaderos protagonistas sociales.
Sólo con el estudio concienzudo y responsable, podrán entender la magnitud del compromiso que se les avecina, no se trata únicamente de recibir un titulo que puedan ustedes enmarcar en ébano y oro; sino de haber asimilado los postulados de tan noble ministerio, que de alguna manera se les inculcara en el decanto de su programa, a través de las diversas unidades curriculares, para convertirlos en un profesional del derecho, humanista y social, que no permita nunca desviarse de la ética, la responsabilidad, la moral, la verdad... para que de esta forma recuerden siempre, que en la JUSTICIA SOCIAL, tal como lo prevé nuestra Carta Magna en su artículo 2°; la justicia del colectivo, tiene que prevalecer por encima de los intereses particulares; porque ese sueño, para todos los que habitan en esta hermosa PATRIA, constituye la verdaera LUZ DE ESPERANZA.
DIOS LOS BENDIGA.
RAFAEL IGNACIO CAMPOS